Piazzolla plays Piazzolla

Jazz de alto nivel en la noche platense.

Escalandrum es el sexteto liderado por Daniel “Pipi” Piazzolla (nieto de Astor), y gracias nuevamente a la generosidad de Martín Sánchez y la Fundación YPF, tuve el enorme gusto de poder escucharlos hace un rato en la Sala Astor Piazzolla del Teatro Argentino haciendo un homenaje al más grande compositor argentino (una noche de Piazzolla³).

No conocía este grupo. Resultaron notables los arreglos de un repertorio excelente de temas de Piazzolla ejecutados sin bandoneones, violines y guitarras, en una formación compuesta por Daniel Piazzolla en percusión (solo notable en “Libertango”), Nicolás Guerschberg en piano y arreglos (intro impecable en “Adiós Nonino”), Mariano Sívori en contrabajo (otro solo tremendo en “Buenos Aires Hora Cero”), Gustavo Musso en saxo alto y soprano (solo descomunal en “Libertango”), Damián Fogiel en saxo tenor y Martín Pantyrer en clarinete bajo y saxo barítono.

Como ocurrió con “Los Amados“, el gran punto en contra de la presentación fue lo breve de la misma. Apenas 1 hora y diez minutos dejan con las ganas de disfrutar un rato más del descomunal despliegue de energía que pone el sexteto en el escenario, con pasajes de furioso vértigo alternado con delicados momentos más tranquilos, pero siempre con perfecta precisión. Sin dudas, el viejo Astor debe estar orgulloso de este homenaje.

Conclusión: a comprar los discos de Escalandrum, felicitaciones a Fundación YPF por el nivel de los espectáculos que organiza, nuevamente gracias a Martín por la gentileza de las entradas, y para los amigos y familiares, vayan a verlos cuando los tengan cerca pues es jazz del mejor nivel.

Les dejo “Libertango”, por Escalandrum.

Ritmo tropical

Este viernes 10 de junio, gracias a la gentileza de Martín Sánchez e YPF, fuimos con Marisa a ver a Los Amados, en la sala Astor Piazzolla del Teatro Argentino de La Plata.

No los conocía, y salí fuertemente impresionado del espectáculo. Ponen en escena una orquesta tropical, típica de los años 50, con un vestuario sobrecargado acorde con los estereotipos de la música romántica de mitad del siglo pasado. Formaron con piano, trompeta, requinto, contrabajo, percusión y accesorios, además del vocalista y la “cantante invitada”. Entre los temas interpretados (principalmente boleros, pero también candombe, y hasta rock), desarrollaron actuaciones impecables y muy cómicas, incluso improvisando sobre la respuesta del público. Particularmente brillantes son los diálogos entre Alejo “Chino” Amado y el bajista “Tito” Richard Junquera.

El show tuvo un solo defecto: su duración. Una hora deja la sensación de que el espectáculo termina apenas empieza, y por supuesto uno quiere quedarse más tiempo disfrutando de excelente música y muy buen humor.

Sugerencia: si los tienen cerca, no pueden dejar de ir a verlos. Este grupo es lo mejor que he visto desde los legendarios Les Luthiers. Además del video que cierra esta entrada, les dejo el link a Yo voy pie.

Manish Boy

Hace mucho que no cuelgo música. Revisando mi lista de favoritos de Youtube encontré este fenomenal tema de Muddy Waters grabado en un concierto de 1971.

Manish Boy es un blues “químicamente puro” (como solía decir MT en “De 12 a 14”). Básico, simple, interminable, que puede tocarse una y otra vez.

Una delicia.

Dinero por nada

En estos días, Money for Nothing de Dire Straits es noticia por algunas quejas de canadienses ofendidos.

Este tema representa una buena época para mi. Me ha gustado desde la primera vez que la escuché, y la intro clásica de Mark Knopfler es algo que siempre quise imitar con mi guitarra (sin éxito, por cierto). Por otra parte, el video fue en su época muy innovador, y también me gustó mucho cuando lo vi por primera vez en una tarde de sábado en Rosario.

Aquí va, entonces, el video.

Noticia:

Video:

2011

Ma tu, re, tu signore possente, a costoro ti volgi clemente. Oggi noi siam percossi dal fato, ah! doman voi potria il fato colpir. “Pero tú, rey, tú poderoso señor, ten compasión de estos hombres; hoy hemos sido golpeados por el destino, ¡ah!, pero mañana podrían serlo vosotros.” G. Verdi. Aida. Segundo Acto, escena 2.

Barenboim y Verdi

El domingo pasado tuve el privilegio de poder asistir al Teatro Colón, para ver y escuchar Aida, en versión concierto, por la orquesta y coro del Teatro Alla Scala de Milan, y dirigidos por Daniel Barenboim.

Fui con mi mamá, y es la primera vez que entramos al Colón luego de los trabajos de restauración. Realmente el teatro está impecable, con su célebre acústica intacta.

La ejecución de Aida fue simplemente lo más cercano a la perfección que he visto en mi vida. La interpretación de Amneris por la mezzosoprano Ekaterina Gubanova fue monumental y se llevó los máximos aplausos de la noche.

No todo fue muy lindo. Lamentablemente la disposición espacial del Colón solo es buena en la platea y algunos palcos. Desde la cazuela, pese a estar muy cerca del escenario, solo se puede ver la mitad del escenario apoyándose en la baranda. Los espacios son muy reducidos y no solo la visibilidad es mala sino también la comodidad de los espectadores.

Otro comentario lamentable se merecen muchos de los asistentes, particularmente los plateístas. Pese a la clara prohibición a la toma de imágenes, muchos sacaron fotos y videos. Una clara muestra más de que el dinero no asegura una buena educación.

Al margen de estos detalles, este concierto fue memorable, y seguramente recordaré esa tarde en el Colón por el resto de mis días.