Chau Orsai, hola Bonsai

Colección completa

Finalmente llegó -muy pronto- el final de Orsai.

Fueron solo 16 números, desde la incertidumbre inicial del N1 hasta la certeza final del N16. Se extrañará mucho la espera de casi dos meses, la llamada de Maxi para coordinar la entrega de las cajas. También abrirlas, olerlas, tocarlas y pasar rápido las páginas para disfrutar un avance de las extraordinarias ilustraciones que luego se recorrerán mirando cada detalle. Y estirar las lecturas para que la revista no se termine tan pronto.

Y también las entregas a los suscriptores, quienes confiaron en mi para aportar al proyecto.

Hace poco Casciari subió una charla donde hablaba de la demanda de contenido de rápido consumo, de lecturas que no lleven más de veinte minutos, y pareciera que hacia allí apunta con su nuevo proyecto Bonsai.

No estoy nada de acuerdo con eso. Me gusta poder disfrutar de textos extensos, con ideas bien trabajadas y uso exquisito del lenguaje. (En el verano pasado leí desenfrenadamente los cinco tomos de “Canción de Hielo y Fuego” de George Martin, cinco voluminosos volúmenes, precisamente.) Y no hay muchas opciones de conseguir material de lectura donde se pueda leer sobre series, personajes, cine, ficción o crónicas como el que ofrecía Orsai. Por supuesto, Casciari/Basilis tendrán sus razones para terminar Orsai, pero me hubiese gustado mucho seguir disfrutando de esas revistas algunas temporadas más.

Quedó el gusto a que fue muy breve.

Orsai deja un vacío enorme. Ahora me niego a leer revistas con publicidad, me parece detestable tener que pagar para que me ofrezcan productos (que en la casi total mayoría, no me interesan consumir) en vez de contenidos interesantes. Ojalá Hernán y Chiri se entusiasmen nuevamente, y el entorno económico sea favorable, para que la Editorial Orsai vuelva con nuevas ediciones de la revista y los contenidos tan maravillosos como los que nos estuvieron sorprendiendo en estos últimos tres años.

No sé aún cómo será Bonsai, es casi una incógnita como fue aquél primer ejemplar de Orsai. Pero luego de años de leer a Casciari, no creo que me defraude con este nuevo proyecto. Me seduce también la promesa de tener material de lectura para compartir con mis niños. Y desde luego, también la idea de seguir eliminando al intermediario.

Allá iremos con Bonsai entonces.

Distribuidor Orsai

Hay renovación en el proyecto Orsai para el año próximo. Ahora Orsai se convierte en una editorial con un particular proceso de selección de publicaciones, además de la publicación de seis números bimestrales de la revista. Aquí pueden leer los detalles del proyecto.

Uno de los cambios consiste en la suscripción anual, esto es, hay que comprar los seis números de la revista en una sola compra. No me gusta mucho esto, pues es bastante dinero en un pago, además que se pierde la flexibilidad de comprar ejemplares sueltos. (Durante 2011 yo compré algunos para regalar, a algunos de quienes regalé les gustó la revista y luego la siguieron comprando.) Ahora eso se complica, y se hace más difícil la posibilidad de difundir la revista. Tal vez avanzado el proyecto se puedan comprar ejemplares sueltos.

Naturalmente, luego de la experiencia de este año sigo apoyando el proyecto. Me suscribí y me registré como distribuidor amateur. Me tocó el simpático número 69.

Quienes tengan interés por la revista, y puedan pagar la suscripción a USD 82,44, deben registrarse en la web de Orsai como “Suscriptor nómade” y, si quieren, elegirme a mi como distribuidor (aparezco en el listado como Manux). Quienes tengan Paypal pueden pagar directamente a Orsai, y quienes no pueden realizar transferencia bancaria o pagarle directamente al distribuidor. En caso que quieran elegirme a mi, es importante que pongan como lugar de residencia a la ciudad de La Plata, en la provincia de Buenos Aires (aunque me parece que se flexibilizó esa condición y ahora aparecen todos los distribuidores del país en un mismo listado).

Hernán Casciari – Cómo matar al intermediario

Admiro mucho a Hernán Casciari.

No solo porque disfruto, desde hace años, los textos que escribe en su blog, sino también porque es un tipo muy valiente y comprometido con sus ideas, al punto de abandonar el sistema productivo convencional de cultura y jugarse por un proyecto propio, ambicioso y arriesgado. Especialmente en un momento tumultuoso, cuando es cómodo quedarse en los lugares seguros.

Estoy muy contento por haber tenido una mínima participación en ese proyecto, y espero seguir participando mucho tiempo más.

En esta charla en el TEDxRiodelaPlata, Casciari explica en 20 minutos la historia, presente y futuro de Orsai. Vale la pena verlo.

Aprendizaje

—Tardas mucho en aprender, Winston —dijo O’Brien con suavidad.

—No puedo evitarlo —balbuceó Winston—. ¿Cómo puedo evitar ver lo que tengo ante los ojos si no los cierro? Dos y dos son cuatro.

—Algunas veces sí, Winston; pero otras veces son cinco. Y otras, tres. Y en ocasiones son cuatro, cinco y tres a la vez. Tienes que esforzarte más. No es fácil recobrar la razón.

George Orwell, 1984.

Llegó la #Orsai número 2

Ayer por la tarde llegó a casa el paquete con 10 ejemplares del segundo número de la revista Orsai.

Ya la estoy distribuyendo entre los que la compraron, y aunque estoy ansioso por lanzarme a leerla, esperaré a tener el tiempo de calidad que se merece. Por lo que vi en un rápido e inevitable vistazo, no voy a poder esperar mucho. Ya desde los avances promete un contenido de gran calidad.

Chiri y “el Jorge” avisan que el número 3 estará en las calles el sábado 9 de julio. Supongo que en un par de semanas comenzaré a organizar la compra de más de un paquete (ya que con 10 ejemplares me quedé corto esta vez), así que quienes estén interesados, avisen.

Orsai #2
El "pack"

 

Orsai

Luego de leer Orsai, estuve tratando de adjetivarla y lo único que se le ocurre a mi paupérrima imaginación es que la revista es un error de cálculo.

Según se indica en la última página, el número 1 corresponde a la edición de enero, febrero y marzo, lo que comprende casi 13 semanas. Yo, tratando de estirar como para que no se termine tan rápido, apenas pude hacerla durar poco más de una semana. Será larga la espera hasta el número 2, en abril. Por supuesto, no podría pagar los 15 PD$ todos los meses, así que habrá que resignarse y seguir los avances homeopáticos en el blog de la revista.

Da gusto leer cada uno de los artículos, y observar las ilustraciones que acompañan los textos. La impresión es también impecable.

La iniciativa Orsai es una isla de calidad en el océano de la mediocridad, y sinceramente espero que a Hernán, a Chiri y a Comequechu les vaya bien, que el dinero les caiga a montones, y sigan editando la revista varios años.



Destino

Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en el que el hombre sabe para siempre quién es.

Jorge Luis Borges. El Aleph. Alianza Editorial, Madrid, 1997. Página 65.

El olvido

Temí que no quedara una sola cosa capaz de sorprenderme, temí que no me abandonara jamás la impresión de volver. Felizmente, al cabo de unas noches de insomnio, me trabajó otra vez el olvido.

Jorge Luis Borges. El Aleph. Alianza Editorial, Madrid, 1997. Página 195.

Houssay

Houssay nos sondeaba astutamente para recoger información. Sus sondas tenían esta forma: “Parece que hoy los estudiantes le van a explicar al señor decano qué materias desean cursar para llegar a ser médicos”, o ante la insistencia estudiantil de que se facilitara la aprobación de materias, la regularización de los trabajos prácticos, y se cambiaran los horarios de estudio, opinaba que se deberían repartir diplomas de médico a todos los que se inscribieran en la facultad así, de entrada, sin otro requisito, “Con eso lograríamos que se fuera toda esta caterva y quedaran solamente aquellos pocos que realmente tienen ganas de estudiar.”

Marcelino Cereijido. La nuca de Houssay. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2001. Página 81.